Aunque Croacia es conocida fundamentalmente por sus islas y sus playas, el turismo rural consolida cada año su oferta y da a conocer el interior del país posicionándolo como uno de los destinos más singulares de Europa para el turismo familiar. Hemos elegido tres casas rurales desde las que descubrir la Croacia menos conocida, la que guarda las esencias de la vida tradicional y de la gastronomía local (enlaces a la versión en inglés de la página web de cada casa rural).
Tanto la Croacia continental como sus innumerables islas han sido testigos del paso de distintas civilizaciones durante los últimos milenios, motivo por el cual son innumerables los restos arqueológicos descubiertos y por descubrir en distintos puntos del país, desde villas romanas hasta joyas como un zodiaco helénico descubierto en los últimos meses y cuyo hallazgo ha encontrado eco en medios de todo el mundo (noticia en español).
El turismo es hoy por hoy una de las principales fuentes de ingresos en Croacia, y aunque por el momento se está explotando de forma casi exclusiva el turismo de sol y playa, cada vez es más frecuente encontrar yacimientos arqueológicos señalizados también en inglés y museos arqueológicos que nos acercan al pasado de una tierra con mucho futuro.
El Faro de Grebeni, situado en la isla del mismo nombre, fue construido en 1872 para facilitar la navegación en las inmediaciones de Dubrovnik. En la actualidad se ha transformado en una villa de lujo que ofrece todos los servicios de un hotel de cinco estrellas y garantiza la tranquilidad más absoluta.

Faro de Grebeni (Dubrovnik, Croacia)
El Faro de Grebeni, con capacidad para 7 personas (3 habitaciones dobles y una individual, además de la cocina, un amplio salón y dos terrazas de 175 y 100 metros cuadrados), cuenta con un servicio de transporte diario que permite a sus huéspedes desplazarse hasta la costa, y más concretamente a las instalaciones del hotel Dubrovnik Palace, en el que pueden disfrutar de servicios como la piscina climatizada. Aquellos clientes que deseen disfrutar de la tranquilidad del faro tienen la posibilidad de contratar a un mayordomo o a un cocinero (100 euros/día cada uno).
El Faro de Grebeni ofrece, sin lugar a dudas, un alojamiento exclusivo para disfrutar de la costa de Dubrovnik en un entorno idílico.
Más información: alh.hr (Adriatic Luxury Hotels, cadena propietaria del Faro de Grebeni y del hotel Dubrovnik Palace).

Cascadas en Krka
El Parque Nacional de Krka, situado en la zona central de Dalmacia, ofrece escenarios idílicos de cascadas, piscinas naturales y algunas de las playas fluviales más bonitas de Europa.
El curso del río Krka transcurre por una zona de roca caliza; el agua ha modelado con el paso del tiempo infinidad de lagos, piscinas fluviales y cascadas escondidas entre la vegetación de la zona.
El Parque Nacional de Krka ofrece numerosos rincones que harán las delicias de toda la familia, lo que lo convierte en destino de primer orden para quienes viajan a Croacia con niños.
La localidad de Skradin (unos 4000 habitantes), situada en la parte central del cauce del río Krka, es quizá la más indicada para alojarse (hay varios hoteles y la Oficina de Turismo ofrece información sobre las alternativas a disposición del viajero).
La página web oficial de Skradin se encuentra disponible en inglés.
La Isla de Mljet es una de las más extensas de Croacia; situada cerca de Dubrovnik (unos 12 kilómetros al norte), se distingue de otras islas croatas por la práctica ausencia de infraestructuras hoteleras (apenas un hotel, aunque se pueden alquilar apartamentos privados).
La leyenda cuenta que fue en Mljet donde Ulises estuvo siete años seducido por Calipso, y lo cierto es que el viajero contemporáneo podría pasar otros tantos disfrutando de la naturaleza, desde sus bosques hasta los lagos, especialmente en el área más occidental, Parque Nacional Mljet.
El único inconveniente de Mljet es que los desplazamientos en el interior de la isla deben hacerse en un coche alquilado ante la ausencia de medios de transporte públicos que comuniquen entre sí las pequeñas localidades en las que residen sus 1000 habitantes (en la imagen, Prozura y su pequeño puerto interior).

Imagen: zaton.hr
La playa de Zaton, situada en la localidad croata del mismo nombre, está considerada como una de las mejores del Adriático. Con 1’5 km de extensión, se trata de una playa de arena (aunque con las inevitables rocas en algunos puntos), y sus condiciones resultan idóneas para los niños de cualquier edad (aguas templadas, poco profundas y tranquilas).
La playa de Zaton, reconocida con la bandera azul durante los últimos años, ofrece todo los servicios, desde duchas y vestuarios hasta accesos para discapacitados y todo tipo de actividades, tanto en la arena (voley playa) como en el agua (toboganes y atracciones hinchables, etc).
El entorno natural de la playa de Zaton se conserva perfectamente, por lo que las vistas resultan magníficas a ambos lados de la línea de costa.
La página web oficial de Zaton, que incluye toda la información necesaria para quienes deseen conocer esta playa, se encuentra disponible en croata, inglés, alemán e italiano.
En un país como Croacia, con 1185 islas y más de 5800 kilómetros de costa, parece complicado hacer una lista de playas, más aún si el objetivo es ceñirse exclusivamente a las mejores (un ejemplo: 114 playas croatas lucen la bandera azul que certifica su excelente calidad y nivel de servicios). Aún así, desde Conocer Croacia hemos reducido la lista de las mejores playas croatas a solo seis (cinco más una):
La sexta playa de la lista merece un comentario exclusivo por tratarse de una de las playas más exclusivas de Europa:
Más información: uniline.hr; croatia-beaches.com; suncanihvar.com.
Trogir es una ciudad de poco más de 10.000 habitantes y con más de 2.300 años de historia. Fue colonia griega y romana, y estuvo más tarde bajo dominio croata y veneciano. Está situada a solo 27 kilómetros de una de las ciudades más importantes del país, Split (en la región de Dalmacia), y su economía se basa fundamentalmente en el turismo (cuenta con 20.000 plazas hoteleras). En 1997 Trogir fue declarada Patrimonio de la Humanidad.
El trazado urbano de Trogir se remonta a la época en que los griegos se establecieron en la zona, aunque la mayoría de los edificios del casco histórico que se conservan son del siglo XIII (entre ellos la Catedral de San Lorenzo o el Palacio Ducal y hasta ocho iglesias medievales). Las murallas, en excelente estado de conservación, son del siglo XV, al igual que el Castillo o la logia de la ciudad. Se considera que Trogir conserva el conjunto de edificios monumentales mejor conservado de los siglos XIII-XV de Europa central.
Trogir goza además de una privilegiada ubicación a orillas del Adriático, y en las inmediaciones puede disfrutarse de distintas playas. Split, a solo 27 kilómetros, tiene un aeropuerto internacional y está bien comunicada por carretera y por otros medios de transporte con las principales ciudades croatas.
La página web oficial de Trogir solo ofrece información en croata en el momento de escribir estas líneas, aunque parece ser que podría estar disponible en inglés en algún momento (cosas del carácter mediterráneo de los croatas). La página web de Dalmacia sí ofrece más información (disponible en inglés); pueden resultar de utilidad los hoteles y restaurantes sugeridos. Para aquellos que prefieran reservar en español, agencias online como expedia.es ofrecen más de 30 hoteles en Trogir desde 40€/noche en habitación para dos personas (cualquier otra agencia online ofrecerá una selección de hoteles similar, y las tarifas tampoco deberían cambiar mucho).
Hay algo de información sobre Trogir en la página web de UNESCO dedicada a los enclaves Patrimonio de la Humanidad (disponible parcialmente en español y con una galería de fotos en la que pueden verse la Catedral, el Palacio Ducal y una de las iglesias del casco histórico).
Las fotos que acompañan estas líneas son obra de LDHNY y korom, y ambas pueden verse, junto a muchas otras, en flickr.com (puedes acceder directamente a las imágenes que he elegido haciendo click en ellas).
¿Has estado ya en Trogir? ¿Qué consejos darías a quienes piensen visitarlo próximamente?
Osijek es la capital cultural y financiera de Eslavonia, una de las regiones menos conocidas de Croacia. Situada en el interior del país, alejada de las zonas más turísticas de la costa, Osijek se enorgullece de su rica herencia cultural, de la que forma parte destacada el Museo de Eslavonia (disponible también en inglés).
El Museo de Eslavonia, que abrió sus puertas en 1877, se enorgullece de la riqueza arqueológica, etnográfica, numismática y documental que exhibe; la biblioteca del museo, abierta también desde 1877, es una de las más ricas de Croacia, y cuenta con numerosos volúmenes de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, entre ellos algunos incunables.
El Departamento de Objetos Artísticos del museo, constituido en 1951, es quizá el más singular de cuantos integran esta institución. Entre sus ocho colecciones resultan muy significativas las de muebles, moda y relojes, que ofrecen una visión singular de la historia reciente de Croacia y de su lugar en el mundo.
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